Información sobre gestión de residuos

Los residuos sanitarios son aquellos desechos generados en la atención médica, laboratorios o centros de salud que pueden ser biológicos, químicos o peligrosos, y que requieren manejo especial para evitar riesgos de infección, accidentes o contaminación ambiental.

En el ámbito sanitario, los residuos se clasifican principalmente en:

  1. Residuos biológicos/infecciosos: sangre, fluidos, material contaminado.

  2. Residuos químicos: reactivos, medicamentos vencidos, desinfectantes.

  3. Residuos cortopunzantes: agujas, bisturíes, vidrios rotos.

  4. Residuos comunes: papel, cartón, plásticos no contaminados.

  5. Residuos especiales: farmacéuticos, genéticos o radiológicos que requieren manejo específico.

Cada tipo requiere embalaje, señalización y disposición final adecuados para minimizar riesgos.

Su importancia 

La gestión de residuos sanitarios es importante porque previene infecciones, protege la salud del personal, pacientes y visitantes, y evita la contaminación del medio ambiente.

En el ámbito sanitario, la gestión de residuos se realiza siguiendo un proceso seguro y controlado:

 

  • Segregación: separar los residuos según su grupo (biológicos, químicos, cortopunzantes, comunes o especiales) en el lugar donde se generan.

  • Embalaje y señalización: usar contenedores resistentes, cerrados y etiquetados según el tipo de residuo.

  • Almacenamiento temporal: mantenerlos en áreas seguras y aisladas hasta su transporte o tratamiento.

  • Transporte interno: trasladar los residuos siguiendo rutas y protocolos de seguridad dentro de la institución.

  • Tratamiento y disposición final: incineración, desinfección o eliminación controlada, según la normativa vigente y el tipo de residuo.